Otra forma de mirarse el ombligo

Otra forma de mirarse el ombligo

Publicado en Diario Sur el 19 de octubre de 2012

A veces tengo la impresión de que nos estamos equivocando. Somos capaces de lanzar a un hombre desde la estratosfera para ver si se la pega o bate un récord; y no podemos explicar por qué nos enamoramos. Empezamos a medir el coeficiente intelectual antes que el emocional, enviamos la curiosidad a Marte sin haber terminado de explorar nuestras propias pupilas. Construimos museos de gemas preciosas antes de que las joyas hayan llegado a germinar. Cuando nos damos cuenta de que estamos confundidos, ya lo hemos difundido. Equivocarse es de humanos, sí, y el Hombre es el único animal que tropieza dos veces con el mismo refrán.

En ocasiones, hacemos lo que hacemos mirándonos el ombligo aunque algunas veces puede resultar inspirador, como es el caso del taller “Barriguitas creativas” que se ha desarrollado durante esta semana en el MUPAM bajo la dirección de Ana Robles. El taller consistió en la realización de una pintura sobre cada uno de los vientres de las participantes y esta tarde, el museo estará abierto para exponer la obra final a través de fotografías. La idea está inspirada en los últimos estudios científicos que demuestran que todo lo que siente la madre durante el periodo de gestación influye de forma directa en el futuro hijo.

Vivette Glover, psicobióloga del Imperial College London aseguraba en una entrevista que “el modo en que el bebé se desarrolla en el útero afecta al niño durante toda la vida” y esto depende del estado en que se encuentra la madre, de su alimentación, y también, de sus emociones. Potenciar las emociones agradables y la creatividad en los primeros años es esencial para los bebés, incluso antes de dar a luz.

Esta claro que este pequeño experimento no supondrá un nuevo hito para la raza humana, que no aparecerá en el libro Guinness de los Récords. Pero muy pronto, en esta ciudad, vendrán al mundo una veintena de niños que fueron obras de arte antes de nacer, cuyas madres nos enseñaron que la vida que están creando dentro es mucho más importante que a la situación que se desmorona fuera. Y entonces creo que no nos estamos equivocando del todo.