Oscuros elefantes blancos (entrada fija)


Me he encontrado con un elefante blanco en el rellano de la escalera. Casi caigo encima suya pues iba bajando a toda prisa y a oscuras. Corría, tú lo sabes, para darte la guitarra. Sé que estabas esperando abajo, pero es que el elefante blanco no me dejaba pasar.Lo he intentado todo, créeme. Me conoces, sabes que se me da bien la dialéctica, aunque tampoco pretendo convencer a nadie. Al final, he desistido. Volví a subir para contarte todo esto por la ventana pero, como era de esperar, me encontré con otro elefante blanco en el piso de arriba. Éste parecía gris, pero es que ese piso queda por encima de las farolas.He pasado dos horas sentada en la escalera, escuchando cómo ambos se contaban historias mientras yo tocaba la guitarra. La verdad es que eran bastante interesantes, así que tampoco se estaba mal allí. Pero me han hecho prometer que no contaría nada a nadie de lo que había oído y por eso no puedo compartirlas contigo.

En fin, por eso no he podido dejarte la guitarra, y creo que deberías subir tú a buscarla porque, con un poco de suerte, te quedarás atrapado en el rellano entre elefante blanco y elefante blanco.