Atletas malagueños de la cultura

Atletas malagueños de la cultura

No se conforman con dominar una disciplina. Los que escriben cantan y tocan algún instrumento. La que actúa, baila. Y el que rueda, también dibuja. Se llaman Sora Sans, Antonio Santo, Maggie Civantos y David Moreno. Malagueños, inquietos por naturaleza y curiosos por necesidad. Se han formado como profesionales cuando el mundo ya estaba en crisis y no se dejan amedrentar por las dificultades. Hay que saber estar en los buenos momentos, y también en los malos. Como los grandes deportistas. Ellos lo son… en el terreno de juego de la cultura.

Estos jóvenes atletas de la literatura, la interpretación y el cine han sido seleccionados para participar en la primera edición del World Event Young Artist (WEYA), una olimpiada cultural de artistas que se celebra en Inglaterra tras las competiciones deportivas oficiales.

Aquí no se reparten medallas y nadie sube al podio; en este encuentro ganan todos. «Es una muy buena oportunidad», coinciden. Mil artistas de 120 países convivirán durante una semana de septiembre -del 7 al 15- en Nottingham. Será un escaparte mundial del talento joven, en el que los elegidos tendrán la oportunidad de mostrar su creación en público, compartir escenario con colegas de diferentes países, intercambiar experiencias, teléfonos y conocer qué se cuece al otro lado de las fronteras.

Lo hace posible la Asociación Internacional de Jóvenes Creadores de Europa y el Mediterráneo, de la que el Ayuntamiento de Málaga es socio fundador. Este colectivo es una de las redes mundiales que aportan artistas al evento, con cupos preestablecidos para cada país. Once viajarán desde España, siendo Málaga la ciudad con más representación. Otras como Madrid o Alicante han declinado asistir, pero en Málaga defienden que la inversión de 1.300 euros -lo que cuestan los vuelos, el resto corre a cargo de WEYA- merece la pena. «Los artistas reclaman promoción. De nada sirve un premio de 3.000 euros si nadie los conoce», reflexiona el concejal de Juventud, Luis Verde.

Requisitos

El Área de Juventud apostó por priorizar la literatura, el audiovisual y la performance, especialidades con menos convocatorias en el extranjero. Los requisitos: ser menor de 30 años, de la tierra y ganador o finalista del MálagaCrea. Y, además, contar con un trabajo que encaje en la temática del encuentro: ‘Disorder’, desorden o trastorno en sentido literal pero que aquí simboliza una crisis para avanzar. De los 20 currículum seleccionados, un jurado internacional escogió a Sora Sans, Antonio Santo, Maggie Civantos y David Moreno.

Y ellos encantados. «Estás con otros mil jóvenes, con ideas frescas, en tu onda… pero con diferencias culturales. Eso enriquece siempre», afirma Sora. «Es interesante ver qué se está haciendo fuera», añade Maggie. Hoy día tener una agenda cargada de contactos es casi tan valioso como ser bueno en una disciplina. Y WEYA puede ser una plataforma para «establecer una red informal de personas que hace lo mismo que tú en otros países», reflexiona Antonio. «Podremos conocer gente e intercambiar trabajos», aporta David. Lo fundamental ya lo tienen: las ganas y la materia prima.